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lunes, 23 de abril de 2018

Bajaron a la mitad los ingresos de investigadores al Conicet

23 de abril de 2018.

El director en Rosario, Roberto Rivarola, dijo que las vacantes nacionales para investigadores pasaron de 600 a 300.



Las vacantes nacionales para el ingreso de investigadores al Conicet a bajaron a la mitad. De los 600 que entraron a principios de año, en 2019 ingresarán 300: serán 150 para proyectos abiertos y 150 para estratégicos. También convocarán a ocupar otros 150 cargos en universidades y organismos nacionales que cuenten con menos de 100 investigadores.

No se sabe qué porcentaje de investigadores ingresará en Rosario. Lo cierto es que la Universidad Nacional de Rosario no podrá solicitar cargos porque los investigadores que trabajan ahí superan el límite permitido para pedir nuevas incorporaciones.

Para el director de Conicet Rosario, Roberto Rivarola, la situación es compleja. Al recorte de ingresos se suma la demora en la entrega de dinero para financiar investigaciones y equipamientos, la falta de presupuesto para 2018 y la no designación de un director para el área de ciencias exactas y naturales.

“Desde el año pasado hubo una reorientación de la ciencia hacia la aplicación tecnológica. Se redujeron los puestos accesibles en función de una política de achicamiento. Las más perjudicadas fueron las áreas de ciencias sociales y humanísticas. Es un problema de fondo y de modelo de país”, explicó Rivarola a El Ciudadano.

Menos cargos

Desde la creación en 2007 del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva ingresaron al Conicet un promedio de 600 investigadores por año. En 2015 de forma excepcional fueron más de 900. Con la asunción de Cambiemos las vacantes volvieron a 600 y el recorte para el 2019 será mayor. En dos semanas Conicet abrirá los llamados nacionales para el ingreso de la mitad de los becarios que el año pasado.

Habrá 150 vacantes para proyectos abiertos de investigación básica y otros 150 para los estratégicos: los aplicados al sector tecnológico y productivo.

La proporción de vacantes fue otra de las variables que se modificó en los últimos años en función de las nuevas políticas. Si antes los ingresos se dividían en cuartos, con un porcentaje menor para las áreas orientadas, la ecuación actual vuelca la mitad de los recursos hacia áreas estratégicas.

“Está bien plantear que tengamos un direccionamiento hacia el sector socio productivo. El problema es que no son avances graduales. Sufren áreas como las ciencias sociales y humanísticas. Si sos biólogo te podés acomodar en temas estratégicos. Para los cientistas sociales es más difícil”, explicó Rivarola.

Además de los 300 cargos para Conicet, se abrirán otras 150 vacantes para trabajar en universidades y organismos nacionales que cuenten con menos de 112 investigadores. El límite excluye a las grandes casas de estudios como la Universidad Nacional de Rosario que emplea a más de 100 investigadores de Conicet.

“Es una manera de ayudar al desarrollo de organismos y universidades más pequeñas. Además de la convocatoria, tienen que crearse las condiciones para que los investigadores puedan trasladarse hasta los institutos y tener una permanencia que les permita crear líneas de investigación y un grupo de trabajo”, agregó.

Sin caja

El director del Conicet Rosario aseguró que aún no llegó el dinero para financiar los proyectos de investigaciones anuales y de las denominadas unidades ejecutoras (UE). Se trata de proyectos destinados a reunir a la mayor cantidad de investigadores que trabajan en los distintos institutos bajo un objetivo común y potenciar el conocimiento. La primera tanda de proyectos se aprobó 2016 y la segunda en 2017. Reciben financiamiento, equipamiento y personal como becarios o técnicos. Sólo entraron los becarios y el personal de apoyo lo hizo bajo la modalidad de becas post doctorales ya que no hubo dinero para ellos. Los proyectos de 2016 recibieron un cuarto del financiamiento y los de 2017 aun no vieron un peso.

“No se efectivizaron ingresos de dinero. Se retrasa la ejecución de los proyectos y la posibilidad de cumplir los objetivos”, dijo Rivarola.

Tampoco llegó el equipamiento. Rivarola explicó que si bien había sido aprobado por Conicet, la adjudicación pasó a una segunda instancia que dependerá de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.

“A través de ciertos llamados la Agencia puede proveer de equipos y becas. Los equipos que habían sido aprobados por Conicet se presentaron al llamado con el compromiso de ser aceptados. Los grupos elevaron notas al directorio porque en muchos casos presentaron dos proyectos y la Agencia adjudica solo uno. Conicet dijo que procurará conseguir fondos de otras fuentes”, señaló.

La medida no sólo retrasa la entrega de equipamiento para los proyectos aprobados, sino que recorta la posibilidad para que nuevos proyectos salgan adjudicados a través de los llamados de la Agencia.
Presupuesto congelado

“No tenemos aprobado el presupuesto de Conicet para el año. Van enviando dinero que vamos distribuyendo a medida que va llegando. No hay ingresos de personal de apoyo, de técnicos y tampoco de contratos para administrativos”, cuestionó Rivarola y estimó que el presupuesto será el mismo que en 2017.

“No considera los incrementos de costos de vida, la inflación y el aumento en los servicios. Tenemos que solventar los incremento de energía y de gas que hay que pagar con los únicos recursos que nos dan”, agregó el funcionario y dijo que la última boleta de luz que recibieron fue de 680 mil pesos para el predio de la Siberia.

Apuran la designación de un director para ciencias exactas

Hace dos años Conicet eligió directores para las grandes áreas de ciencias exactas y naturales, y ciencias agrarias, ingeniería y materiales. A fines del año pasado se nombró a Miguel Laborde como director para el área de ciencias agrarias. Para ciencias exactas y naturales el nombramiento se postergó. Habían sido electos Roberto Salvarezza, Roberto Rivarola, y Gerardo Burton de Buenos Aires. Salvarezza asumió como diputado y aun no decidieron nuevo director. Ante un amparo presentado por Rivarola, la jueza federal María Alejandra Biotti dictaminó el pasado 9 de abril que la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación tiene 20 días hábiles para designar un director y normalizar la situación.

https://www.elciudadanoweb.com/bajaron-a-la-mitad-los-ingresos-de-investigadores-al-conicet/

domingo, 5 de febrero de 2017

Los científicos rosarinos no paran de asombrar al mundo con sus descubrimientos +

Domingo 05 de Febrero de 2017.

Por: Laura Hintze.

En el Conicet local surgen investigaciones de gran relieve. Los últimos datos dan cuenta de más de 300 publicaciones de nivel internacional.

Orgullosos. El vicedirector del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR), Fernando Soncini, y el director, Alejandro Vila.


La ciencia aplicada fue noticia la última semana. Un probiótico que actúa sobre los genes de la longevidad y un nuevo sistema para detectar el virus del papiloma humano (HPV) estuvieron en radio, televisión y diarios locales y nacionales. Los descubrimientos no vinieron de ninguna universidad o instituto estadounidense o europeo, sino que son de acá, del barrio La Sexta, del Conicet Rosario. Mientras se procesan los datos del año pasado, cabe destacar que las últimas estadísticas indican que en 2015 salieron de allí 361 publicaciones, de las cuales casi el 90 por ciento fueron en revistas internacionales. Los científicos rosarinos, además, escribieron 62 libros y 243 capítulos de libros. En este momento, son 1.075 personas, entre científicos, becarios, técnicos de apoyo y administrativos, que trabajan en Rosario, para y en la ciencia.

Nunca está de más recorrer el Centro Científico Tecnológico Conicet (CCT). El predio ubicado en Ocampo y Esmeralda, que se inauguró en 2011 y empezó a ocuparse en 2012, muta con el paso de los meses y los años. Está cada vez más asentado: como si esa masa de cemento pudiera sentirse más cómoda con la idea de tener un lugar para cada instituto que lo conforma. Y eso que todavía faltan obras.

Siempre pasa algo en el Conicet. A veces, una investigación termina en descubrimiento. Y esos descubrimientos logran, también a veces, tener cierta repercusión mediática. Para llegar a ese fin, sin embargo, hay años de previa, esfuerzo y relación con bacterias, metales, fórmulas, teorías sociales, moléculas, vertebrados e invertebrados, y un infinito etcétera de posibilidades.

Los laboratorios y oficinas del CCT Rosario están todos los días ocupadas por científicos y científicas que se preocupan por entender qué pasa con la vida y la sociedad en sus múltiples perspectivas.

Por dentro


Conicet Rosario está formado por 13 institutos en los que trabajan 1.075 personas: 420 investigadores, 504 becarios, 101 profesionales y técnicos de apoyo y 50 administrativos. Esa gran masa de becarios está conformada por jóvenes que tienen entre 23 y 30 años, y en algunos casos, hasta menos. La gran mayoría transita por su beca doctoral.

El área de las Ciencias Biológicas y de la Salud tiene la mayor cantidad de investigadores (37 por ciento) y becarios (29 por ciento). Todos esos números toman otra forma cuando se vuelven concretos.

Las últimas estadísticas que existen son de 2015 (las del año pasado todavía se están procesando) e indican que ese año y desde Rosario se realizaron 361 publicaciones científicas: 42 fueron en revistas nacionales y 319 internacionales. A eso hay que sumarle la publicación de 62 libros y 243 capítulos de libros que aportan al conocimiento local, nacional e internacional.

"La gente suele preguntarse para qué sirve la ciencia, a dónde va la plata de sus impuestos. No es fácil de responder. Lo cierto es que todo se mueve por un incentivo fundamental: aprender", señala Roberto Rivarola, director del Conicet Rosario y del Instituto de Física (Ifir). Habla con tranquilidad: sabe que lo que hace es distinto, que tiene que explicarse y que eso puede llevar horas.

Remarca, desde un principio, una diferencia sustancial entre la ciencia básica, la ciencia aplicada y la tecnología. La primera es la que más defiende: la ciencia básica es la de años, decenas de años, de investigación sin resultados. Hasta que aparezca uno y hace que el resto sea posible. "Da la sensación de que tenemos que ajustar los tornillos, que sólo hay que hacer cosas prácticas y no. Todo forma parte de un mismo espectro".

El abanico de descubrimientos, preguntas y respuestas roza lo incalculable. Entre los resultados y los que investigan están los historiadores y filósofos, los licenciados en letras, los físicos y los ingenieros agrónomos.

"Son todos experimentos e investigaciones básicas que a la larga aportan muchísimo", apunta Fernando Soncini, vicedirector del IBR. El director del mismo instituto, Alejandro Vila, se suma: "Todo tiene que ver con entender cómo funciona el mundo".

Vila defendió el trabajo que en Rosario y todo el país se hace en ciencia básica. "En Argentina se puede trabajar a niveles muy competitivos. Si nosotros dejamos de tener gente que haga preguntas de ciencia básica, nunca vamos a tener la posibilidad de generar aplicaciones innovadoras".

Rendirse, jamás

Fernando Soncini tiene 55 años y habla de las bacterias y de la salmonella en especial con un tono de voz que es mezcla de complicidad y pasión. "En nuestra carrera sabemos que el 90 por ciento del tiempo estamos trabajando en resultados negativos. El otro diez por ciento es lo que pone a uno en estado de alegría, entusiasmo. Ese es el momento que recordamos", asegura.

Es bioquímico y cuenta que eligió la carrera por una inquietud: entender cómo funciona la vida. "Todavía me sigo haciendo esa pregunta",admite.

Nunca está de más recorrer el Conicet Rosario y charlar con los científicos y científicas. Acercarse y preguntar es el primer paso para entender que la ciencia está muy cerca de ser un trabajo y muy lejos de plantarse solemne, aburrida y lejana sobre el resto de los seres humanos.

"Nosotros nos estresamos y todo, pero acá también nos divertimos", asegura Vila y agrega: "Siempre tiene que estar presente esa pulsión por lo nuevo, la curiosidad y el asombro. Nuestro trabajo consiste en eso: hacernos preguntas. Las ciencias tienen un montón de metodologías, estrategias, herramientas para buscar respuestas; y a la vez, para seguir sumando preguntas en esa búsqueda".

Vila tiene 54 años. Cuando era chico quería ser escritor o músico. No hizo ninguna de las dos cosas, sino que terminó en la Facultad de Bioquímica y lidiando todos los días con bacterias. "Después me di cuenta que son distintas formas de hacer lo mismo", asegura. Y sí, sin dudas hay que creerle.

http://www.lacapital.com.ar/los-cientificos-rosarinos-no-paran-asombrar-al-mundo-sus-descubrimientos-n1334161.html

viernes, 28 de octubre de 2016

Masiva movilización de científicos y estudiantes contra el ajuste en Ciencia -

Viernes 28 de octubre de 2016.

Científicos, estudiantes y docentes marcharon al Congreso para protestar contra el recorte a la partida del Ministerio de Ciencias y Tecnología previsto por el Gobierno en el presupuesto del 2017.



La protesta fue organizada por Científicos y Universitarios Autoconvocados, agrupación que tiene como referentes a Roberto Salvarezza (expresidente del CONICET), Daniel Filmus, José Paruelo (investigador UBA), Jorge Aliaga y Luis Alberto Quevedo, Dora Barrancos y Adrián Paenza, entre otros.

Además participaron federaciones estudiantiles (FUBA, FULP, FUC), centros de estudiantes, gremios docentes (CONADU y CONADU Histórica) y representantes de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales.

telam 27/10/2016 Buenos Aires: Estudiantes universitarios nucleados en las federaciones de 10 universidades nacionales junto a docentes enrolados en CONADU y CONADU H, científicos y universitarios autoconvocados, realizan una protesta frente al Congreso Nacional contra el recorte en el presupuesto en ciencia y tecnología. Al mismo tiempo esta sesionando la comisión de presupuesto de Diputados. Foto: Victor Carreira/telam/aa

Los manifestantes colmaron la avenida Entre Ríos entre Rivadavia e Yrigoyen, y también parte de la plaza del Congreso, frente al Palacio Legislativo.

Desde un escenario se leyó un documento crítico a la gestión de Mauricio Macri y luego se cerró con la entonación del himno nacional, entre cánticos como: “Che gorila, che gorila, no te lo decimos más, si la tocan a la ciencia, qué quilombo se va a armar”.

“Macri nos había prometido el 1,5% del PBI y el primer año que tuvo la posibilidad de elaborar un presupuesto, lo bajó del 0,72 de este año al 0,59 para el que viene”, dijo Filmus a NA.

“De los 4.500 que nos sacaron han dicho que van a recuperar 900 millones. Nosotros creemos que esos fondos hay que ponerlos en el Conicet, que es donde entran los nuevos investigadores y donde está la posibilidad de que los becarios puedan seguir investigando y no se vayan del país”, agregó el excandidato a jefe de Gobierno porteño.

Por su parte, Agustin Martínez Suñé, presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas y Naturales (CECEN) y referente de La Mella, dijo que el “recorte de presupuesto en Ciencia y Tecnología es muy grande dado que al ministerio le reducirán los recursos en un 32,5% respecto al del 2016”. “Los estudiantes estamos preocupados por el país y nuestro porvenir como futuros científicos”, agregó.

En tanto, Adrián Lutvak, presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) añadió que “toda la comunidad académica está sumamente preocupada y que la UBA se haya pronunciado contra el recorte es fruto de ello”.

http://www.infogremiales.com.ar/masiva-movilizacion-de-cientificos-y-estudiantes-contra-el-ajuste-en-ciencia/

miércoles, 2 de diciembre de 2015

El titular del Conicet renunció "porque no están garantizadas las políticas científicas" +

Miércoles, 02 de diciembre de 2015.

Roberto Salvarezza asumió en 2012 y ayer presentó la carta en la que anunció que dejará el cargo a partir del 9 de diciembre debido al cambio de Gobierno, pese a la continuidad de Barañao.

Salvarezza deja su cargo el 9 de diciembre.


El presidente del Conicet, Roberto Salvarezza, presentó su renuncia a continuar en el cargo que asumió en 2012. Ayer presentó la carta en la que anunció que dejará el cargo a partir del 9 de diciembre. Pese a la continuidad de Lino Barañao al frente del Ministerio de Ciencia y Tecnología, argumentó que "no están garantizadas las políticas científicas" con el cambio de gobierno.

"No creemos que sea posible llevar políticas de Estado desde una esfera de un Ministerio solamente”, señaló Salvarezza. Destacó que “desde 2003 tenemos un Estado que apostó a la soberanía tecnológica y, en palabras de la presidenta, a la autonomía científica" y que "esto se vio reflejado, por ejemplo, en el crecimiento del Conicet adonde en doce años pasamos: de 3000 a 10 mil investigadores; de 1800 a 10 mil becas; de 100 a 250 institutos; de un presupuesto de 260 millones, a una ejecución este año de más de 6000 millones”.

Consultado sobre si piensa que Cambiemos no sostendrá las políticas científicas y respondió: “Cuando uno habla de una política científica está hablando de una política que involucra a varias esferas del Estado. Entonces, si uno mira los logros tecnológicos de los últimos tiempos verá que se involucró a múltiples ministerios. Entonces todos los desarrollos que tienen que ver con la soberanía tecnológica no pasan por un solo ministerio, sino por políticas transversales”.

Respecto a la continuidad de Barañao sostuvo que “es un gesto de generosidad de parte de la presidenta” y señaló que “la debilidad que tiene el nuevo gobierno en esa materia sorprende”. Además enfatizó: “El Ministerio solo protege un aspecto de la ciencia: las actividades que desarrolla, el presupuesto y las becas del Conicet y los cargos de investigador. Pero para definir políticas científicas se requiere de un Estado decidido a llevar adelante una política de soberanía tecnológica. Y en este marco nosotros no vemos que el MinCyT esté rodeado de jugadores que apunten a  las mismas fichas”.

“También estamos en desacuerdo con ese concepto que se manejó mucho en estos días de que la ciencia es aséptica. Porque el conocimiento es aséptico, de eso no hay ninguna duda, pero las políticas científicas no”, sentenció y añadió: “Porque la historia argentina puede dar cuenta de ello. Veamos lo que pasó en la dictadura o, ya en democracia, con el radicalismo o el neoliberalismo. Cada política científica tuvo una consecuencia diferente para nuestra ciencia y tecnología”, enfatizó.

Por otro lado explicó que Barañao sabía de su voluntad de renunciar porque aceptó el cargo por dos cuestiones: “Un aspecto técnico y mi apoyo a un proyecto político". En este sentido dijo que se necesita de un Estado que traccione a la ciencia y la tecnología y que desde Cambiemos se va a gestionar con empresarios de compañías trasnacionales que no nos van a garantizar las continuidad de políticas de Estado que hubo en estos años.

“Yo diría que vamos a tener algunas discontinuidades importantes en desarrollos estratégicos. Y no hablo sólo de Conicet sino de lo que hace que el país sea líder con un puñado de naciones, muy poquitas, que dominamos la tecnología espacial, nuclear y la biotecnología vegetal. Hay menos de diez países del mundo que dominan esas tres tecnologías y Argentina lo logró impulsado por el Estado. Lo mismo que la soberanía energética. Eso es lo que uno ve hoy y por eso uno vislumbra nubarrones en el futuro”, concluyó.

http://www.lacapital.com.ar/politica/El-titular-del-Conicet-renuncio-porque-no-estan-garantizadas-las-politicas-cientificas-20151202-0033.html