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sábado, 6 de julio de 2019

Obras públicas en el macrismo: mito y realidad

06 de julio de 2019.

Por: David Cufré.



Un proyecto emblemático del gobierno de Mauricio Macri en materia energética es la construcción de una línea de transmisión eléctrica, de extra alta tensión, que conectará cinco provincias. La obra permitirá transportar energía entre Río Diamante, en las cercanías de San Rafael, Mendoza, y Coronel Charlone, en General Villegas, provincia de Buenos Aires. Además de esta última localidad, que ha sufrido como pocas la crisis del sector lácteo, el tendido llevará energía a Rufino, en Santa Fe; a Laboulaye, en Córdoba, y a Realicó y General Pico, en La Pampa. Son unos 150 mil usuarios, incluyendo las obras para transportar la electricidad desde la nueva estación transformadora de Charlone a las otras localidades. La línea principal, de 500 kilo vatios, se extiende desde Mendoza a Buenos Aires, pasando por San Luis, a lo largo de 487 kilómetros. Las otras cinco líneas subtransmisoras, de 132 kilo vatios, suman 422 kilómetros, para abastecer a las mencionadas General Villegas, Rufino, Laboulaye, Realicó y General Pico.

La iniciativa, además, hay que entenderla como parte del sistema de interconexión eléctrico nacional (SADI), a través del cual las generadoras de electricidad en distintos puntos del país aportan a una red conectada por las líneas de extra alta tensión y otras complementarias. El último eslabón es la distribución de la energía en las ciudades. El proyecto Diamante-Charlone es, en ese sentido, el punto de partida para la construcción de otras siete líneas de extra alta tensión en distintas provincias, por un total de 2100 kilómetros. Es un plan ambicioso y fundamental, sin el cual el país encontrará limitaciones claras a sus posibilidades de crecimiento económico y  desarrollo federal, coinciden los expertos. El único problema es que fue diseñado a inicios del gobierno de Cambiemos por su entonces ministro de Energía, Juan José Aranguren, y todavía no arrancó. La primera obra, el proyecto Diamante-Charlone, demandará tres años hasta su finalización, y aún navega entre convocatorias a licitaciones que se postergan una y otra vez.

Los cuatro años de gobierno de Cambiemos no alcanzaron para construir un solo kilómetro adicional a la red de extra alta tensión, aquella con capacidad para transportar 500 kilo vatios. Macri heredó 14.756 kilómetros de líneas por todo el país y durante su gobierno no hizo nada. Al día de hoy siguen existiendo los mismos 14.756 kilómetros que había en diciembre de 2015, según los últimos datos oficiales entregados por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Camessa). El informe es a diciembre de 2017. El primer llamado a licitación internacional para retomar la senda de 2015 es el proyecto Diamante-Charlone, cuya presentación de ofertas se postergó recientemente hasta el 5 de septiembre. Como se indicó más arriba, las obras demandarán tres años, es decir que estarán listas cuando ya hayan pasado siete años desde la finalización del mandato de Cristina Kirchner como presidenta de la Nación. Y eso ocurrirá en el mejor de los casos, de no surgir nuevas complicaciones.

¿Por qué tanta demora si la transmisión eléctrica es un aspecto crucial del desarrollo energético del país? En el apagón histórico del Día del Padre, que dejó sin servicio a 50 millones de usuarios en cuatro países, pudo comprobarse –por las malas– la importancia de contar con un sistema de transporte eléctrico robusto. La explicación principal es que la línea Diamante-Charlone se realizará mediante el sistema de Participación Público Privada, los famosos PPP que el Gobierno promocionaba como la mejor forma de acelerar la obra púbica y movilizar capital privado. La realidad, como suele suceder con los anuncios de la Casa Rosada, es que el proyecto lo presentó Aranguren cuando era ministro y no pasó nada, lo volvió a lanzar su sucesor, Javier Iguacel, y no volvió a ponerse en marcha, y ahora el secretario de Energía del apagón histórico, Gustavo Lopetegui, lo sigue retrasando.

Los PPP entraron en una nebulosa después del estallido cambiario del año pasado y la estampida de las tasas de interés. Esa suba del costo del dinero sacó de la cancha la posibilidad de la financiación privada, que supuestamente sería el aporte principal de las empresas competidoras para quedarse con las obras. Esta es otra de las consecuencias de un modelo económico inconsistente. En lugar de generar confiabilidad y certidumbre, la inestabilidad del tipo de cambio derivada de las propias fallas del modelo dejó en los papeles numerosos proyectos de infraestructura. Entre ellos, los de transporte eléctrico. El problema adicional que genera esta tardanza es que no se resuelven los cuellos de botella que impiden llevar la energía desde la generación a los usuarios finales. Existen varios proyectos de generación eléctrica que no pueden aportar todo su potencial por esta carencia. Un ejemplo es la planta de biomasa de Santa Rosa, Corrientes, que se licitó para que pudiera sumar 16 megavatios a la red y solo le reciben 8 porque no hay capacidad de transporte. Lo mismo ocurre con la penetración de las energías renovables en general. “Según los planes del Gobierno, a esta altura debería ser equivalente al 10 por ciento del total, pero no llega al 3,5 por ciento”, señala Sergio Lanziani, ministro de Energía de Misiones. La explicación, otra vez, son las limitaciones en la infraestructura de extra alta tensión y demás redes troncales.

El informe de Cammesa muestra el fuerte contraste entre la situación actual y lo que ocurrió con las obras de transporte eléctrico durante los gobiernos kirchneristas. Cuando asumió Néstor Kirchner en 2003 la red de extra alta tensión tenía una extensión de 9669 kilómetros. Cuando terminó su mandato en 2007 había crecido hasta 10.024 kilómetros. Es decir que el ex mandatario logró construir 355 kilómetros de líneas eléctricas principales después de haber tomado el país en ruinas tras la crisis de 2001. Además, desde 1999 no se hacían obras en este segmento. Y lo hizo sin que los usuarios tuvieran que soportar tarifazos impagables. Entre 2007 y 2011, la construcción de líneas de alta tensión fue record histórico. La red avanzó de aquellos 10.024 kilómetros a 13.762, un total de 3738 kilómetros. Como ya se dijo, el plan actual del Gobierno que todavía no puede implementar es de 2100 kilómetros, con ocho líneas nuevas. En 2015, finalmente, el segundo mandato de CFK llevó la red a los actuales 14.756 kilómetros, con una expansión de 994 kilómetros. Macri, con los PPP y los tarifazos, terminará su gestión con cero kilómetros, pero además habiendo endeudado al país en más de 100 mil millones de dólares. Tanta deuda financió la fuga de capitales, pero no dejó ningún kilómetro de tendido eléctrico de extra alta tensión.

Una evolución similar tuvieron las obras de distribución troncal. Entre 2003 y 2007 la red avanzó en 3817 kilómetros. Kirchner y su ministro de Planificación, Julio De Vido, ostentan el record de crecimiento en este período. Entre 2007 y 2011 la expansión fue de 489 kilómetros. Entre 2011 y 2015 fueron 2320 kilómetros. Macri, por su parte, llevaba apenas 181 kilómetros hasta diciembre de 2017, que son los últimos datos de Cammesa. Durante el kirchnerismo, el Plan Energético Nacional  consiguió sumar al sistema interconectado a regiones postergadas, como el NOA-NEA, buena parte de la Patagonia Austral y zonas de Cuyo. Además, se construyó la tercera línea Yacyretá-Buenos Aires, con 13 millones de usuarios beneficiados en el área metropolitana de Buenos Aires, entre los principales proyectos.

“El cambio paradigmático fue que, a diferencia de otras épocas donde se privilegiaban las exportaciones de energía, el eje estuvo puesto en ampliar la cobertura nacional de los servicios y ampliar el suministro a la industria argentina”, explicaba el balance del Plan Energético al cierre de 2015. Desde que gobierna Macri, el país volvió al pasado. Volvió a repetir experiencias de aquel pasado neoliberal que promete revoluciones energéticas y entrega atraso y frustraciones.

https://www.pagina12.com.ar/204686-obras-publicas-en-el-macrismo-mito-y-realidad



sábado, 5 de enero de 2019

Desde la llegada de Cambiemos, la electricidad mayorista subió 5.980%

5 de enero de 2019.

Con el último tramo del aumento de agosto de 2019, el valor es casi 60 veces más que cuando Macri llegó al poder: el megavatio pasó de 38 pesos en enero de 2016 a 2.326. La quita de subsidios y la dolarización de las tarifas causaron un fuerte impacto en los bolsillos de usuarios.




En agosto, cuando se complete el último tramo del aumento, el precio de la energía mayorista que distribuye la empresa Cammesa habrá acumulado una suba del 5.980%: casi 60 veces más de lo que costaba al iniciar el gobierno de Cambiemos.

La quita de subsidios de la Nación y la dolarización de las tarifas causaron –y seguirán causando– un fuerte impacto en el bolsillo de los usuarios. El valor del megavatio para usuarios residenciales de bajo consumo era de 38 pesos en enero de 2016; para agosto de este año será de 2.326 pesos.

Antes de dejar su cargo al frente de la secretaría de Energía de la Nación, Javier Iguacel firmó la resolución 366 por la cual se oficializó la suba del precio mayorista de la electricidad, en etapas, que alcanzará al 55% en agosto de 2019 respecto del mismo mes de 2018. Ese aumento en los costos será absorbido por las empresas prestadoras que luego lo trasladarán a las tarifas de los usuarios.

En paralelo, el gobierno nacional continúa con la política de quita de subsidios a los servicios que inició con la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada. En 2017, la Nación destinó 85 mil millones de pesos en subsidios; en 2018 fueron 120 mil millones; en 2019 esa cifra caerá a 100 mil millones.

Aun así, el Estado nacional no se retira por completo ya que seguirá aportando, a través de subsidios a la empresa generadora Cammesa, el 35% del costo total de la generación de energía eléctrica.

La evolución del aumento

De acuerdo a un informe publicado en el diario El Litoral, en enero de 2016 el valor del megavatio para los usuarios residenciales que consumen menos de 1.000 kw/h era, en promedio, de apenas 38 pesos. En marzo de ese año –luego de la primera poda de subsidios ordenada por el ex ministro Juan José Aranguren– trepó a 329 pesos.

En la provincia de Santa Fe, los tarifazos se sintieron desde un primer momento. Esa medida inaugural de Aranguren implicó que cada megavatio consumido por un usuario residencial promedio le costó un 760% más a la EPE.

Para febrero de 2017, el valor del megavatio subió a 416 pesos. Un año más tarde –en febrero de 2018– ya costaba 1.097 pesos.

Desde febrero de este año el megavatio para el usuario residencial, en el segmento que menos consume, costará en el nivel mayorista 2.097 pesos. Para agosto ese valor habrá subido a 2.326 pesos. Si se compara enero de 2016 con agosto de 2019, el tarifazo nacional completo será del 5.980%.

Cómo impacta

La EPE ha trasladado la suba de sus costos a las tarifas de los usuarios. El último aumento autorizado por la secretaría de Energía de la provincia para 2019, en el segmento de usuarios residenciales, es del 31,6% acumulado en dos tramos: 20% en enero y 9,7% en marzo.

Esa determinación se tomó antes de la publicación, por parte del gobierno nacional, de la resolución 366. Ni la EPE ni la provincia han aclarado hasta ahora si habrá nuevos aumentos por ese motivo. Se estima que del total de la factura que recibe cada cliente el valor de la energía mayorista que provee Cammesa equivale a un tercio (el resto se compone por el Valor Agregado de Distribución que aplica cada empresa y los impuestos nacionales y provinciales).

Dolarización del servicio

Los aumentos del precio mayorista de la energía dispuestos por el gobierno nacional están atados al valor del dólar. La decisión de reconocer en esa moneda el valor del megavatio a los generadores creó una carrera interminable de aumentos, que suelen ir muy por detrás de esos costos, que cada año se completan con subsidios nacionales.

Así, en 2015 un usuario residencial promedio pagaba (en la ciudad de Buenos Aires) apenas el 10% del costo real de la tarifa eléctrica. Para 2018 ese valor se ubicó en el 65% y, con los nuevos aumentos dispuestos por la Casa Rosada, si el dólar no sube, en 2019 llegaría al 76%.

https://www.elciudadanoweb.com/desde-la-llegada-de-cambiemos-la-electricidad-mayorista-subio-5-980/

sábado, 28 de mayo de 2016

Informe dice que las tarifas de luz no cubren la mitad del costo

28 de Mayo de 2016.

El dato se desprende del informe de las consultoras Ecolatina y Key Market. En él se indica que, desde marzo de este año, el usuario paga un 39 por ciento del costo de generación, contra el 15 por ciento que abonaba en 2015.



Los usuarios del servicio de electricidad pagan "menos de la mitad del costo de generación" a partir del aumento de tarifas en los primeros meses del año, de acuerdo con un informe de un consultora que analiza el incremento que deben abonar los usuarios residenciales y la relación con los costos de producción.

El informe, difundido por la consultora económica Ecolatina y la especializada en investigación de mercados Key Market, indicó que en 2015 el usuario del servicio eléctrico pagaba un 15 por ciento del costo medio de generación y en marzo de este año dicho porcentaje ascendió al 39 por ciento debido al aumento de tarifas implementado en febrero.

El trabajo precisó que el precio estacional promedio de febrero y marzo (el que pagan las distribuidoras y que luego trasladan al usuario según su perfil) aumentó 253 por ciento respecto al de diciembre.

Sin embargo, los costos medios de generación se elevaron un 32 por ciento luego de la devaluación, debido a que los costos asociados al uso de combustibles líquidos y a los contratos de abastecimientos e importaciones se miden en dólares.

Por otra parte, el informe señala que el abaratamiento relativo de la energía eléctrica producto del congelamiento tarifario de los últimos años, sumado a políticas macroeconómicas de incentivo a la demanda de bienes intensivos en el uso de electricidad, estimularon la demanda de energía.

Así, entre 2003 y 2015, la demanda residencial aumentó 108 por ciento, mientras que el resto lo hizo un 73 por ciento, por lo cual la primera pasó de tener una participación del 27 por ciento al inicio del período a una del 35 por ciento al final.

En cuanto a la generación, cerca de dos tercios de la electricidad es producida a partir de combustibles, lo que otorga inestabilidad al sistema energético al quedar expuesto a las fluctuaciones de los precios internacionales de los combustibles, con una participación creciente del uso del gasoil, fueloil y dieseoil en sustitución del gas natural, lo que lo torna más ineficiente y caro.

En conjunto, este esquema de costos crecientes y tarifas congeladas en el mercado eléctrico, retrasaron las inversiones privadas en el sector, por lo cual el Estado puso en marcha proyectos de relevancia para la generación y transporte de la energía.

De la potencia incorporada entre 2004 y 2014, el 58,2 por ciento correspondió a inversión pública y en otro 17,2 por ciento el Estado tuvo participación compartida con los privados.

Fuente: Telam.

http://www.rosario3.com/noticias/Informe-dice-que-las-tarifas-de-luz-no-cubren-la-mitad-del-costo-20160528-0022.html

viernes, 22 de abril de 2016

Bajó el consumo de electricidad y el comercio redobla el alerta -

22 abril 2016.

Por: Graciana Petrone.

En marzo se registró una baja del 11% con relación al mismo mes del año anterior y lo vinculan con el fuerte incremento.



En Rosario y demás departamentos de la provincia el consumo de energía en comercios, industrias y residencias, registró en marzo una baja del 11 por ciento con relación al mismo período del año anterior, según un estudio realizado por la Fundación Para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec) y ratificado, de manera parcial, por la Empresa Provincial de la Energía (EPE). Los números precisados por la organización, que están en concordancia con el resto del país, se conocieron luego de que se registrara en febrero pasado una cifra récord en el gasto de electricidad por los usuarios santafesinos, que alcanzó los 2.332 megavatios.

Desde la EPE indicaron que la merma fue del 8,20 por ciento y consideraron que la variación no se debe únicamente a los aumentos que impactaron de manera notoria en las boletas en los últimos dos bimestres. “Hay que tener en cuenta varios factores, como que la temperatura media en marzo de 2015 fue de 22,3º, mientras que durante el mismo mes de este año fue de 21,5º”, dijeron voceros de la firma prestadora del suministro.

Lo cierto es que los ya conocidos como “tarifazos” afectan de lleno en las actividades comerciales e industriales, como también en las viviendas particulares. Sólo por citar un ejemplo, un local del rubro almacén, cuyo alquiler es de 15 mil pesos, pagó el último bimestre del año pasado cerca de 1.800 pesos de luz, mientras que en marzo de este año la liquidación de la temida factura por el servicio energético fue de casi 8.000 pesos.

Es decir, más de la mitad del pago de locación del inmueble.

Una situación similar se da en las casas residenciales: en un departamento de dos dormitorios, con un alquiler que ronda los 4 mil pesos, la tarifa de la EPE subió de 350 pesos (el último bimestre de 2015) a 1.500 en marzo pasado.

Quejas y temor

La Asociación Empresaria de Rosario (AER) emitió ayer un comunicado a través del cual expresó su preocupación sobre los altos costos de luz que deben afrontar pequeños y medianos comerciantes.

Desde AER consideraron que la decisión del gobierno nacional de actualizar desmesuradamente las tarifas ha provocado en pequeñas unidades de negocios la imposibilidad de afrontar el pago, lo cual, además, puede generar en algunos casos el cierre del comercio con la consecuente pérdida de puestos de trabajo.

“Si bien entendemos el origen de los aumentos apelamos a que desde nuestra gobernación provincial se adopten medidas para amortiguar tan desmedido aumento, se establezca una mesa de diálogo y se sume al sector empresarial a elevar el correspondiente reclamo ante el gobierno nacional”, dijo Ricardo Diab, presidente de AER, en diálogo con El Ciudadano.

Desde la EPE admitieron que la suba impacta en la actividad económica pero sostuvieron que “fueron muchos años de tener un subsidio que ya no está más y la conciencia en los usuarios se va a tomar a medida que lleguen las facturas”.

La Asociación Empleados de Comercio, por su parte, también expresó su preocupación por los aumentos. Silvana Crocci, secretaria gremial, le dijo a este diario que “nuestros afiliados nos manifiestan que les llega en sus casas la luz con un aumento del 100 por ciento, por eso lo que pedimos es aunar fuerzas y hacer una presentación junto al gobernador y la intendenta y elevar el pedido a nivel nacional”.

“No vemos alterada hasta el momento la actividad comercial, pero esta semana hemos tenido una reunión con pequeños comerciantes de la ciudad por la quita de subsidios en luz y gas, a lo que hay que sumar alquileres. Creemos que debemos juntarnos todas las organizaciones de la provincia junto con el arco político y pedir que vuelvan para atrás con el tema de los subsidios”, expresó la dirigente gremial.

Para Sergio Ricupero, titular de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA), uno de los sectoresque se manifestaron más afectados por la quita de subsidios a la luz y el gas, sentenció: “Estas políticas que llevan al pago exorbitante de alquileres y aumentos desproporcionados de luz van en desmedro de las medianas y pequeñas empresas, que terminarán cerrando sus puertas y dejando en la calle a los trabajadores que tenían contratados”.

El secretario general de Gastronómicos insistió con que la política actual va a “fundir” a todos los empresarios chicos. En ese sentido, recordó que “un negocio en Capital Federal pagaba antes de la quita del subsidio 300 pesos y ahora paga 600, pero acá en Rosario pasaron de abonar 1.500 a 6 mil, 7 mil y hasta 8 mil pesos, y se trata de lugares que absorben a trabajadores que se verán afectados si no se hace algo de manera urgente para revertir la situación”.

La industria aún espera

Sobre el impacto de la suba tarifaria de energía en la actividad productiva a gran escala, el titular de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), Guillermo Moretti, recordó que “hay un estudio realizado a nivel nacional que muestra que hoy una empresa electrointensiva, que consume más de 300 mil kilovatios, es directamente inviable”.

Moretti señaló que el sector industrial espera respuestas del gobierno nacional al pedido planteado por el gobernador Miguel Lifschitz para que la quita de subsidios se haga en forma escalonada y que se financien los pagos para morigerar los aumentos.

Integrantes de Fisfe viajarán a Buenos Aires la semana próxima para reunirse con representantes de Energía Argentina Sociedad Anónima (Enarsa) por la quita de subsidios al gas.

http://www.elciudadanoweb.com/bajo-el-consumo-de-electricidad-y-el-comercio-redobla-el-alerta/